Lo sentimos mucho.

Estás utilizando un navegador obsoleto. Para ver esta página web necesitas
un navegador más moderno, como Internet Explorer 11, Google Chrome o Mozilla Firefox.

Puedes obtenerlos aquí. De nada.

Pacintes únicos

Conócelas

 

 

El síndrome de Hunter es una patología de origen genético que afecta a medio centenar de hombres en España. La esperanza de vida para todos ellos es de aproximadamente veinte años.

¿Qué es Hunter?

El síndrome de Hunter es una enfermedad metabólica, recesiva, ligada al cromosoma X, causada por la ausencia o el déficit de una enzima lisosómica denominada Iduronato-2- sulfatasa (I2S). Este déficit da como resultado la acumulación de los glicosaminoglicanos (GAGs) en células de todo el organismo.¹,²

 

 

Los síntomas más característicos comienzan a manifestarse de forma muy temprana en la infancia, son muy inespecíficos y relativamente frecuentes en los niños, como hernias inguinales y umbilicales, infecciones de las vías respiratorias altas, otitis medias recurrentes y rigidez articular. En estos pacientes, dependiendo de su afectación, es probable una muerte prematura.¹,² La esperanza de vida está limitada a diez o veinte años en los enfermos más gravemente afectados, en tanto que los pacientes con la enfermedad atenuada pueden sobrevivir hasta los primeros años de la edad adulta y, en ocasiones, más tiempo.¹,²

 

Se conocen diversos tipos y subtipos de mucopolisacaridosis, cada uno de los cuales se distingue por un déficit particular de una enzima lisosómica determinada.², En el caso del síndrome de Hunter, el déficit es de iduronato-2-sulfatasa.

 

Signos y síntomas

Signos y Síntomas Precoces²,,

– Cabeza de gran tamaño (macrocefalia).

– Rasgos faciales toscos: nariz ancha, fosas nasales aplanadas y labios gruesos.

– Otitis medias recurrentes (incluso con tratamiento antibiótico y tubos de drenaje transtimpánico).

– Rinorrea crónica.

– Obstrucción de las vías respiratorias altas: hipertrofia de amígdalas y vegetaciones.

– Aumento de tamaño del abdomen causado por hepato-esplenomegalia.

– Hernias umbilicales o inguinales.

– Retraso del desarrollo (por ejemplo, habla, movilidad).

– Rigidez y contracturas articulares progresivas (particularmente en las manos, incluida curvatura de los dedos).

 

Posibles Signos y Síntomas Tardíos²,

 

– Lesiones nodulares, en forma de guijarros, en la espalda y brazos.

– Hirsutismo (crecimiento excesivo de pelo).

– Estatura baja.

– Manchas mongólicas: hiperpigmentación de la piel que aparece en el momento de nacer o en las primeras semanas de vida de color azulado o grisáceo. 

– Pérdida progresiva de la audición de tipo conductivo y neurosensorial.

– Anomalías dentales.

– Enfermedad obstructiva de las vías respiratorias: apnea obstructiva del sueño y reducción de la capacidad pulmonar.

– Neumonías frecuentes.

– Cardiopatía relacionada con anomalías valvulares.

– Afectación del sistema nervioso central: hidrocefalia comunicante, retraso mental progresivo.

– Displasia esquelética progresiva, con rango limitado de movimiento articular, disostosis múltiple, síndrome del túnel carpiano.

 

Genética

Como ocurre en otros trastornos ligados a X, los portadores del síndrome de Hunter son habitualmente de sexo femenino y, debido a los efectos sobre la calidad de vida que se registran en la MPS, los varones con síndrome de Hunter rara vez tienen hijos²,³. Una madre portadora puede transmitir el gen I2S anormal al 50% de sus hijos varones y al 50% de sus hijas mujeres⁷. Un padre con síndrome de Hunter transmitirá el gen anormal I2S a todas sus hijas mujeres y a ninguno de sus hijos varones.

 

Incidencia

Los avances realizados en los campos de la bioquímica y la genética en los últimos 25 años han conducido a la identificación de las enzimas claves que intervienen en las mucopolisacaridosis, con el subsiguiente aislamiento y caracterización de los genes implicados⁸. Aparece en todos los grupos étnicos, pero de forma variable, con una incidencia estimada de 0,13-0,71 por 100.000 nacidos vivos³,⁹.

 

Cribado y diagnóstico

Por lo general, los síntomas del síndrome de Hunter no son aparentes en el momento del nacimiento, habitualmente comienzan a hacerse visibles después del primer año de vida. Dado que estos síntomas son bastante habituales entre los niños, no es probable que conduzcan al establecimiento inmediato de un diagnóstico hasta que, a medida que la enfermedad progresa, los signos del síndrome de Hunter pueden hacerse más visibles¹⁰.

 

a) Cribado analítico.

Medición cuantitativa de GAGs en orina.

Habitualmente, un paciente de síndrome de Hunter tiene los valores de GAGs en orina aumentados, pero esto no es una prueba diagnóstica de esta enfermedad en concreto porque la presencia en exceso de GAGs en orina aparece también en MPS I, MPS II o MPS VII.

 

b) Para un diagnóstico definitivo es necesario la Medición de la actividad de I2S en suero, leucocitos o fibroblastos de biopsias cutáneas

 

I2S está presente en todas las células y la actividad enzimática se puede medir en gran diversidad de células y fluidos del organismo. La ausencia o el descenso de la actividad de I2S en el varón son diagnósticos del síndrome de Hunter, con la condición de que se mida otra sulfatasa y ésta muestre actividad normal. Así se podría excluir la posibilidad de un déficit múltiple de sulfatasa¹¹.

 

Análisis del gen I2S

El análisis mutacional se puede utilizar para confirmar el síndrome de Hunter en el varón. Asimismo, este análisis génico es la única forma de identificar portadoras femeninas³.

 

Diagnóstico prenatal

Análisis enzimático directo en el material de biopsia de vellosidades coriónicas y/o medición de la actividad de I2S en el líquido amniótico².

 

Referencias

1. Young ID, Harper PS (1983) The natural history of the severe form of Hunter’s syndrome: a study based on 52 cases. Dev Med Child Neurol 25:481–489

2. Neufeld EF, Muenzer J. The mucopolysaccharidoses.In: Scriver CR, ed. The Metabolicand Molecular Bases of Inherited Disease. New York, NY: McGraw-Hill; 2001:3421–3452.

3. Martin R et al. Recognition and diagnosis of mucopolysaccharidosis II (Hunter syndrome). Paediatrics 2008; 121: e377 e 386

4. Bach G, Eisenberg F Jr, Cantz M, Neufeld EF (1973) The defect in the Hunter syndrome: deficiency of sulfoiduronate sulfatase. Proc Natl Acad Sci USA 70:2134–2138.

5. Meikle PJ, et al. Prevalence of lysosomal storage disorders. JAMA 1999; 281(3):249-254.Froissart R et al. Acta Paediatr 2002; 91(Suppl. 439): 82-7

6. Wold, S. M.; Derkay, C. S.; Darrow, D. H.; Proud, V. Role of the pediatric otolaryngologist in diagnosis and management of children with mucopolysaccharidoses. Int. J. Pediatr. Otorhinolaryngol., 2010, 74 (1), 27-31.

7. Wraith JE, Therapy 2007; 4: 231-40

8. National Institute of Neurological Disorders and Stroke. www.ninds.nih.gov Accessed June 19, 2007.

9. Jones, S. A.; Almassy, Z.; Beck, M.; Burt, K.; Clarke, J. T.;Giugliani, R.; Hendriksz, C.; Kroepfl, T.; Lavery, L.; Lin, S. P.;

10. Malm, G.; Ramaswami, U.; Tincheva, R.; Wraith, J. E. Mortalityand cause of death in mucopolysaccharidosis type II-a historical review based on data from the Hunter Outcome Survey (HOS). J.Inherit. Metab. Dis., 2009, 32 (4), 534-543

11. Wraith JE et al. Eur J Paediatr 2008; 167: 267-77.